Ubicados en el municipio de
San Bartolomé,
y situados uno junto al otro, la
Casa Museo y el
Monumento al Campesino
fueron construidos para inmortalizar el duro trabajo de la comunidad campesina
lanzaroteña, cuyos esfuerzos se materializan en
La Geria,
un paisaje único en el mundo, y en la obtención de productos
agrícolas de una tierra árida y seca.
El monumento, también denominado Monumento a la Fecundidad,
fue creado por César Manrique y Jesús Soto
con tanques de agua de antiguos barcos pesqueros y
elevado sobre una plataforma de rocas;
La fuerza de la obra reside en la unión de elementos tradicionales
de la arquitectura local, como el color blanco inmaculado
y las líneas redondeadas, con el vanguardismo de la utilización
de materiales reciclados y montados a modo de mecano.
La escultura, en el centro geográfico de Lanzarote,
parece ejercer el papel de vigía y se convierte, desde sus 15 metros de aljibes de barco
superpuestos, en una metáfora del agua, el elemento cuya escasez ha hecho tan dura la vida de los campesinos.
La Casa Museo fue un antiguo caserío restaurado y ampliado por el artista,
quien desde los años sesenta se hallaba involucrado en campaña por rescatar y mantener
inalterado el estilo arquitectónico tradicional canario.
En este edificio vertió César Manrique los elementos de su arquitectura ideal,
fachadas blancas, marcos de madera verdes, formas redondeadas, techos planos...
La Casa Museo contiene una extraordinaria colección de útiles e instrumentos
utilizados en las comunidades campesinas a través de la historia,
para trabajar, transportarse, almacenar productos o simplemente, vivir.
A través de ellos, el visitante puede recuperar gran parte de la historia de
la Isla y de sus tradiciones, muchas de las cuales siguen manteniéndose en la actualidad.
También resultan muy interesantes los talleres de artesanía que alberga el museo,
un taller de cerámica, otro de bordados y una tejeduría,
así como la cocina antigua repleta de objetos domésticos de la antigua vida de Lanzarote.
Para reafirmar la calidad de los productos lanzaroteños,
en el restaurante del Monumento se ofrece una muestra representativa
de la cocina conejera, pescados de la tierra, papas, sancochos y dulces típicos,
en un marco que nos hará viajar hacia atrás en el tiempo.