Ubicado en la localidad de
Haría, en el cabo norte de la isla, exactamente en
la cumbre del
Risco de Famara a
479 m. de altura,
donde antiguamente existía la
Batería del Río, línea de cañones utilizada
en la guerra entre España y Estados Unidos por la soberanía de Cuba, en el siglo XIX.
Desde el Mirador se divisa el conjunto de islas y islotes denominados Archipiélago Chinijo,
que constituyen un espacio natural protegido. César Manrique diseñó el Mirador en 1.973
con la colaboración de Jesús Soto y Eduardo Cáceres. La construcción resultó una tarea compleja, pues se excavó la roca de la cumbre de Famara
a fin de mimetizar su impacto visual en la pared del Risco.
En esta intervención destaca la fachada, de forma semicircular construida en piedra.
El visitante es conducido por un ondulante pasillo el cual conecta repentinamente
con un salón de amplios ventanales, que permiten apreciar una panorámica fantástica
del archipiélago. El lugar cuenta con todas las comodidades necesarias para disfrutar
de una agradable vista. Dentro del Mirador el único elemento decorativo son unas esculturas
de hierro soldadas por el propio Manrique cuya finalidad consiste en amortiguar
la reverberación que se produce en el interior de la roca excavada.
La vista ofrece en primer lugar la isla La Graciosa, detrás se encuentran
Montaña Clara y el Roque del Oeste y al fondo se logra ver Alegranza.
Lejos de la vista queda el Roque del Este. Desde el Mirador se aprecia la base del risco de Famara y en él, la más antigua salina
de la Isla, Salina del Río, explotadas desde la época romana.
Es importante mencionar que la denominación de Mirador del Río se explica
porque el espacio de 2 km de mar que separa Lanzarote de la isla La Graciosa,
es llamado por los lugareños El Río.